Los límites de la pintura
Las piezas que conforman esta instalación ofrecen distintas variantes con el negro como predominante y diferentes usos del color en sutiles franjas horizontales.
Su contemplación invita a una reflexión estética sobre los límites de la pintura y, más allá, sobre los factores espacio y tiempo y nuestro papel en ellos. La pintura de Jordi Teixidor deconstruye prejuicios y nos abre la mente.
La instalación activa en el espectador un estado de contemplación de las obras a través de la introspección, como en el interior de un templo. Teixidor habla de la relación que establece la etimología de la palabra contemplar: “contemplari” (mirar atentamente un espacio delimitado) y “templum” (templo, lugar sagrado para ver el cielo).
Teixidor crea un espacio no para las obras, sino para la situación o el estado que la contemplación de las obras da lugar. Al no haber tema en estas, se genera una indeterminación. No hay exterior e interior, y en los cuadros la indeterminación continua, ya que no existe arriba y abajo
El paisaje
Este proyecto parte de la investigación del artista sobre la Biblioteca Laurenciana que realizó Miguel Ángel en Florencia. Teixidor referencia el espacio que se conoce como “ricetto” y que da acceso a la biblioteca donde se aprecian las ventanas cerradas, ciegas, que tanto impresionaron a Rothko.
Las ventanas ciegas, las ventanas al exterior no para ver, sino para no ver, son un elemento fundamental para Jordi Teixidor, para quien la pintura es un modo de entrar en contacto con nuestra propia interioridad.
La puerta-ventana de la sala da paso a la contemplación del paisaje. La relación de Jordi Teixidor con el paisaje ha sido siempre conceptual, reflexiva, intelectual, romántica y literaria. No tanto el paisaje como representación de la naturaleza o testimonio de lo bello, de lo estético, del color, sino como un espacio que provoca una reflexión; no un reconocimiento, sino una reflexión.
“Mis obras no responden a ningún modo de representación de la naturaleza, sino solo y exclusivamente a «la idea de paisaje». Nunca me ha motivado la naturaleza, ni siquiera por el color. Mi relación con el paisaje ha sido siempre conceptual, reflexiva, intelectual, romántica y literaria. […] Me ha motivado el concepto del horizonte, el de separación de elementos semejantes”
Expresión trágica de la pintura española contemporánea
Premio Nacional de Artes Plásticas 2014 y considerado uno de los máximos representantes de la abstracción española.
Estudioso de la historia del arte, la filosofía, la poesía y admirador del Matisse más sintético, Jordi Teixidor desarrolla una pintura racional, equilibrada y fuertemente contenida en los elementos expresivos. Su obra incita al pensamiento y rechaza toda lectura narrativa.
Su trabajo ha de ser entendido como una reflexión estética e intelectual sobre los límites de la pintura, como el anhelo irrealizable de hacer el cuadro definitivo – la no-pintura.
Con su uso del negro, Teixidor ha formalizado una secuencia de imágenes que constituye una de las más destacadas expresiones trágicas de la pintura española contemporánea.